Los principales riesgos ambientales a los que se enfrentan los trabajadores que trabajan en el exterior, son las altas o bajas temperaturas, por lo que los Equipos de Protección Individual que usen deben protegerles de las inclemencias del tiempo en este tipo de situaciones. El cambio climático ha modificado las condiciones ambientales a las que nos encontramos, enfrentándose el usuario del EPI a situaciones extremas de frío y calor. Ante esta nueva situación, el Centro de Investigación e Innovación AITEX ha desarrollado una serie de ensayos de laboratorio que simulan cualquier condición ambiental a la que se encuentre el usuario, pudiendo determinar así el confort térmico del EPI.
Existen dos tipos de estrés térmico en los que el usuario puede sufrir según el ambiente térmico en el que se encuentre: estrés por frío y estrés por calor. Frente a estas situaciones, la temperatura corporal del usuario se ve modificada aumentando o disminuyendo en función de la temperatura ambiental en la que se encuentre y en función de la prenda qué utilice. Cuando el trabajador se encuentra en estas situaciones de estrés térmico, su capacidad cognitiva se ve modificada, y por lo tanto su rendimiento y atención frente al trabajo que realiza se ve disminuida, entrando así el trabajador en una situación de riesgo que, en algunas condiciones ambientales, el EPI no es capaz de proteger. En la actualidad, sí que existen EPIS certificados que protegen al usuario del frío, pero no existen EPIS certificados que protegen al usuario del calor ambiental.

Estrés térmico por frío
Existen dos tipos de normas de protección frente al frío que puede cumplir un EPI, la norma EN 14058:2017+A1:2023 “Ropa de protección: Prendas para protección contra ambientes fríos” y la norma EN 342:2017 “Ropas de protección. Conjuntos y prendas de protección contra el frío”. La norma EN 14058:2017+A1:2023 especifica los métodos de ensayo y requisitos que debe tener una prenda simple para la protección del usuario a temperaturas de hasta -5ºC, mientras que la norma EN 342:2017 es más restrictiva y especifica los métodos de ensayo y requisitos que debe cumplir un conjunto de prendas o prendas simple para trabajadores expuestos a temperaturas inferiores a -5ºC. Ambas normas pueden ser certificadas en AITEX ya que es organismo notificado designado por la Unión Europea para la certificación de los EPIS conforme a la regulación vigente (EU) 2016/425 con número de organismo 0161.
Estrés térmico por calor ambiental
En cuanto al estrés por calor ambiental, en la actualidad, no existe ninguna norma asociada a los EPI que proteja al usuario frente a este riesgo, por lo que los trabajadores ante esta situación están desprotegidos, no tienen un EPI certificado frente a este riesgo que los proteja. Los principales riesgos ambientales a los que se enfrentan estos trabajadores en situaciones de calor ambiental son las altas temperaturas y la radiación solar. Actualmente, respecto a la radiación solar, existe una norma asociada de medición de las propiedades protectoras frente a la radiación solar ultravioleta en tejidos de indumentaria que es la norma EN 13758-1:2001+A1:2006 donde se mide el factor UPF.
En cuanto a la protección del trabajador a las altas temperaturas ambientales, como se ha comentado anteriormente, no existe normativa que determine que un EPI protege al trabajador de este riesgo. En la actualidad, se ha creado un grupo de trabajo a nivel europeo para el desarrollo de una nueva normativa para la certificación del EPI en el cual AITEX participa como experto, pero hasta la publicación de una norma, un EPI no se puede certificar frente al calor ambiental.

Ante este nuevo riesgo al que se enfrenta el trabajador, AITEX ha desarrollado una serie de pruebas que pueden predecir si el usuario, utilizando el Equipo de Protección Individual, es capaz de sufrir estrés térmico durante su uso frente a cualquier condición de calor en la que se encuentre. Este tipo de pruebas pueden realizarse sobre tejidos y sobre el propio EPI ya confeccionado.
Respecto a las pruebas sobre tejidos, ante una situación de alta temperatura, éstos deben ofrecer una baja resistencia térmica que favorezca el intercambio de temperatura entre el usuario y el ambiente y de manera que no se acumule el calor entre el cuerpo del trabajador y el EPI, una buena evacuación del sudor que permita el paso de sudor desde la piel del usuario al ambiente y así ayude a disminuir la temperatura de ésta, y un rápido secado que favorezca la comodidad térmica en tejidos que están en contacto directo con la piel del usuario. Todas estas propiedades pueden ser evaluadas y clasificadas para la obtención del certificado de confort de AITEX.

Sobre las pruebas sobre el EPI ya confeccionado, sí es posible conocer el estrés térmico que sufriría un trabajador durante su uso, mediante ensayos normalizados y mediante simulaciones con usuarios finales. Respecto a los ensayos normalizados, con el maniquí térmico es posible conocer la transpirabilidad de un EPI mediante la norma ASTM F2370:2022 o el aislamiento térmico de éste mediante la norma ISO 15831:2004. También con el maniquí térmico, mediante un método propio de ensayo desarrollado en AITEX, es posible conocer, simulando cualquier condición ambiental y actividad, si el usuario utilizando el EPI puede estar cómodo con él y que sensación térmica tendría durante su uso. Este método propio de ensayo también se utiliza en el análisis del rendimiento de las prendas refrigerantes, actualmente la única prenda que puede utilizarse con un EPI y mejorar su confort térmico en situaciones de calor.

En resumen, el confort térmico de nuestro cuerpo depende de las condiciones ambientales a las que se encuentre el usuario, la actividad que esté realizando y los textiles o vestimenta que lleve. AITEX puede ayudar a los fabricantes de Equipos de Protección Individual a mejorar su confort térmico comenzando con la elección del tipo de material a utilizar, desde el área de innovación, hasta la validación del prototipo final, desde el área de laboratorios.